Este año El Festival de Orduña no ha coincidido con buen tiempo.
El sábado se voló un poquito, una hora escasa y el domingo la niebla apenas dejaba despegar a los intrépidos SAT. Una excelente organización, un buen trabajo y una pequeña frustración con apellidos meteorológicos. Algunos volaron desplazándose a Sopelana, poca cosa para mucha ilusión pero así es el mundo del vuelo y los condicionamientos inherentes a esta actividad.
Hoy probamos el TT, de presencia está bastante tocado, pero de motor
va bien, sorprendentemente bien, la primera subida la hizo con 5
personas y 15 parapentes.
La segunda subida con 10 personas y tiraba
bien. En carretera por alguna razón que no acierto a comprender la
gente nos tiene manía y nos adelantan todos pero bueno nosotros
adelantamos a uno. Bueno en serio, en carretera anda bastante bien
pero no tiene aerodinámica para correr mucho.
Algunos, no todos, volaron en PeñaSobia,
Jesus, Miriam, Fernando, Nacho que le pegó un repaso a la ladera
impresionante, más de una hora sobre la gran roca, Jorge, y también
voló Gustavo que cada día está más enamorado de esta actividad y que
hoy aterrizó como los profesionales, de pie y mirando al tendido.
Otros no tuvimos tanta suerte, el viento en el despegue se puso de SE
y nos tocó hacer el camino de vuelta en el TT. Pero bueno así es este
deporte.
Lo siento por los más modernos, Luis, Mar, Jorge, David,
Santi, Ana, etc. Otra vez será chicos.
De todas formas el día fue
magnifico y las vistas desde el nuevo despegue espectaculares.